El Administrador de PNUD pide “apoyo urgente” para Haití durante su visita en el país

El Administrador del PNUD, Achim Steiner, y la Vicesecretaria General de las Naciones Unidas, Amina Mohammed, llegan a Haití tras el terremoto de magnitud 7,2 que azotó la isla el 21 de agosto de 2021. Foto: OCHA / Matteo Minasi

El administrador del PNUD, Achim Steiner, afirma que Haití necesita “apoyo urgente” de la comunidad internacional para recuperarse después del doble golpe: un terremoto mortal y una tormenta tropical dañina.

El Sr. Steiner y la Vicesecretaria General de las Naciones Unidas, Amina Mohammed, realizaron una visita de dos días a Haití para demostrar el respaldo de las Naciones Unidas al pueblo haitiano.

“Estoy abrumado por lo que he visto en Haití. Tanta destrucción y sufrimiento pero, ante tal tragedia, he visto solidaridad y esperanza”, dice Steiner.

Más de 2.200 personas han muerto a causa del terremoto de magnitud 7,2, el cual se produjo el 14 de agosto a unos 125 kilómetros al oeste de la capital, Puerto Príncipe. Varios centenares de personas están desaparecidas y 10.000 están heridas. Las ciudades se han reducido a escombros y los hospitales están saturados por las víctimas.

El terremoto fue seguido por la tormenta tropical Grace, que provocó inundaciones generalizadas.

Se estima que 600.000 personas necesitan asistencia humanitaria.

Este último terremoto es incluso más devastador que el de magnitud 7,0 que se produjo en enero de 2010. Más de 3 millones de personas resultaron afectadas y unas 250.000 personas murieron. Fue el desastre natural más atroz que jamás haya sufrido el país; y la recuperación todavía continúa.

A pesar de las malas condiciones climáticas, muchas personas han estado durmiendo en la intemperie debido al temor de derrumbes de edificios. Foto: PNUD / Moise Pierre

Haití no es solo uno de los países más expuestos a desastres naturales, sino que la pobreza se ha combinado con el cambio climático, la degradación ambiental y el uso desordenado del espacio urbano y su consecuencia es una población aún más vulnerable.

El Sr. Steiner y la Sra. Mohammed visitaron la ciudad de Les Cayes, donde se han producido la mayor parte de los daños. Allí, fueron informados por el Centro Nacional de Operaciones de Emergencia de Haití, organismo que recopila información vital para el esfuerzo de recuperación.

“Desde 2010, una cosa ha cambiado en el país; ahora tenemos una coordinación nacional. Es el mismo país y el gobierno los que pueden informar a la comunidad internacional sobre las prioridades en este surgimiento así como las prioridades en la reconstrucción y un parámetro para todos los socios internacionales, estados y ONG que tienen la voluntad de ayudar al país en este momento de crisis”, dijo Steiner.

Mohammed dijo que la coordinación nacional es fundamental para la prosperidad a largo plazo de Haití.

“Por eso estamos aquí, para que la comunidad internacional vea que hay liderazgo haitiano. Existe una asociación con las Naciones Unidas, con el gobierno de los Estados Unidos, con otros socios. Y lo que nos gustaría ver es cómo llega más ayuda detrás de ese liderazgo”.

Se estima que 600.000 personas necesitan apoyo urgente y asistencia humanitaria. Foto: PNUD / Moise Pierre

Desde 2010, el PNUD ha estado trabajando con el gobierno central y local, las Naciones Unidas, organizaciones de ayuda internacionales y locales, el sector privado local y, especialmente, el pueblo haitiano. Existen 18 planes de prevención de riesgos en las regiones del norte del país y se ha reubicado a 11.000 familias a zonas más seguras.

Esta vez, además del apoyo inmediato para la coordinación, la recopilación de datos y el suministro de equipos de rescate y limpieza, el PNUD está identificando necesidades específicas para desarrollar una respuesta colectiva, integral e integrada.

Salvar vidas es el objetivo inmediato, pero al mismo tiempo, se necesita apoyo para reducir los riesgos y las vulnerabilidades que enfrentan muchos haitianos y haitianas a largo plazo, en particular las mujeres y los hogares encabezados por mujeres. Todos los donantes deben seguir invirtiendo en formas que aborden las causas fundamentales de la fragilidad.

Steiner dijo que todo el sistema de las Naciones Unidas está trabajando con el compromiso de proporcionar suministros y experiencia. “Hay muchas cosas que no funcionan. Esa es la realidad. Pero esta vez, juntos, vamos a demostrar que estamos en una mejor posición que hace 11 años”.

Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo