Un café o un chocolate para cuidar la biodiversidad

Las plantaciones de café y cacao de México resurgen a través del manejo sostenible y agroecológico.

Abajo a la dcha. Árboles de cacao cultivados a la sombra. “El manejo del cacao bajo sombra, no solo nos ayuda a mantener la biodiversidad sino también a mantener el microclima, los servicios de agua y frenar el deterioro del paisaje”, dice Luis Villafuerte, asesor del proyecto de DERMAC.

“Diariamente en la oficina tomamos café Kajwel Tøjk ”, comenta María de la Organización de Productores Orgánicos Indígenas Zoques A. C., en Ocotepec, Chiapas. Ella y su esposo, son la imagen del producto cuya etiqueta incluye el lema de la organización “Respeto a la naturaleza y al hombre que la trabaja”.

¿Cómo podemos relacionar el café con la naturaleza y la biodiversidad? Artemio Cruz, presidente de la Organización de Productores Orgánicos Indígenas Zoques A. C. lo explica mostrando el vivero, donde no solo se encuentran las plantas de café, sino también una diversidad de árboles. El café de calidad es el de sombra, y es una de las razones por las que tenemos una calidad de taza superior al 80%, nos confirma Artemio.

“Nosotros trabajamos con los árboles, hasta aprendimos a subirlos con arnés para trabajar la sombra y mantener la selva saludable”, asegura.

Más hacia el sur, en los altos de Chiapas, en la comunidad de Chalam, municipio de Mitontic, están retomando el cultivo del café. Después de la crisis de la roya, enfermedad causada por el hongo Hemileia vastatrix, este cultivo se abandonó en gran parte de la zona. Hoy, con 20 viveros comunitarios y técnicas agroecológicas como la aplicación de lixiviados de lombricomposta, las laderas vuelven a reverdecer.

“Ahora tenemos hasta más leña, que consideramos como nuestro “gas natural” gracias a la recuperación de la vegetación,” bromea Sebastián Velázquez Pérez, representante del grupo de trabajo y presidente del Comité de Contraloría.

El Programa de Pequeñas Donaciones (PPD) implementado por PNUD en México y financiado por el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF, por sus siglas en inglés), no solo fomenta la renovación de los cafetales, sino también la capacitación para elaborar y aplicar soluciones agroecológicas.

“La capacitación ha sido clave para nuestras comunidades”, dice Guadalupe Pérez Santiz representante del grupo de mujeres Barrio Yaxha, de la Cabecera Municipal de San Juan Cancuc, al mostrar el “caldo bordelés” de un tambo.

Una variedad de árboles crecen en el vivero cooperativo de Productores Orgánicos Indígenas Zoques AC.

El caldo bordelés, creado por los viñateros franceses, funciona para controlar la expansión de la roya. Otro caldo, el visosa, desarrollado en Brasil, se aplica en la Unión Democrática del pueblo de Tenejapa. Junto con la organización Foro A.C., se analizan los perfiles de suelo y se aplican abonos agroecológicos de forma cuidadosa. Con estas acciones, se logra no solo superar el desafío de la roya, sino también mejorar la organización de los grupos.

En El Soconusco, Chiapas, los productores estaban a punto de quitar la selva para abrir potreros en la zona, ya que la moniliasis (Moniliophthora roreri) estaba acabando con las plantas de cacao.

“El proyecto Conservación del paisaje mediante manejo mejorado del cacao del PPD y Desarrollo Rural y Medio Ambiente A.C. (DERMAC) llegó a tiempo”, asegura Eusebio Hernández Acuña, productor en El Soconusco. “Pensábamos que iban a traernos una receta para resolver el problema, pero resulta que no existe tal receta, la solución es trabajo y más trabajo para revivir los cacaotales”, dice.

Hoy, con 20 viveros comunitarios y técnicas como el lixiviado de vermicompost, un té de compost hecho por lombrices, las laderas vuelven a estar verdes.

A través del manejo agroecológico de los cacaotales, se logró reducir el 70% de la incidencia de la plaga, comparte Luis Villafuerte de DERMAC, asesor del proyecto. “En la actualidad la demanda de cacao supera la oferta en México. El manejo del cacao bajo sombra, no solo nos ayuda a mantener la biodiversidad, sino también a mantener el microclima, los servicios hídricos y detener el deterioro del paisaje”, concluye.

Junto con la presidenta de la cooperativa Familias productoras agroecológicas de cacao del Soconusco SC, Fidermina Pérez Morales, el equipo del PPD inauguró el nuevo centro de procesamiento de cacao. Este espacio cuenta con secador solar y fermentador de madera, lo que le permitirá a la cooperativa vender el cacao a mucho mejor precio. También, a nivel familiar, las y los integrantes de la cooperativa empiezan a producir chocolate, lo que permitirá que el agroturismo sea un complemento para su actividad económica. Con estas acciones, en las faldas de las montañas de la Reserva de la Biosfera del Triunfo, renace el cacao.

El Programa de Pequeñas Donaciones (PPD) está trabajando con el PNUD en México para revivir las plantaciones de café devastadas por la plaga. La iniciativa, financiada por el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM), brindó capacitación a los caficultores para que puedan mejorar sus ingresos mientras trabajan con la naturaleza.
Secado de café en Ocotepec, Chiapas, México.

Del otro lado de la Sierra, en la comunidad La Conformidad, en Salto de Agua, también renace el cultivo de cacao. De la mano de Maya Vinic, una cooperativa con una larga y exitosa trayectoria en materia de café y miel orgánicos, la comunidad construyó un centro de procesamiento. Además de controlar la moniliasis, Pedro Velazco, presidente del Grupo de productores de Cacao de la comunidad, explica que los precios ya son mucho más altos. La mejora en en el procesamiento también contribuyó a que el chocolate ahora se venda en la cafetería de Maya Vinic en San Cristóbal de las Casas, para deleite de turistas y clientes locales.

Las acciones impulsadas desde el PPD no sólo transformaron los hábitos de consumo del personal de la oficina del PNUD en la Ciudad de México, pues previo a la pandemia, sólo se consumía café de cooperativas chiapanecas, sino que permitieron fortalecer la organización comunitaria de pequeños productores y productoras de café y cacao lo que contribuye directamente a conservar la biodiversidad de México.

Tómate un café o un chocolate para cuidar la biodiversidad mexicana.

Toma café o chocolate hoy para cuidar la biodiversidad mexicana. Foto: nadyatess / Shutterstock

Texto: PNUD México. Fotos: PNUD México / PPD Omar Hernández y Alejandra Ysunzad, excepto donde se indique.

Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo

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